HISTORIA DE UN PIONERO Y MUY CUESTIONADO. Dr Ryke G. Hamer.

Trabajo en el área de salud desde hace mas de 25 años, soy licenciado en Kinesiología y Fisioterapia, he tratado de especializarme y seguir en la búsqueda de nuevas alternativas terapéuticas, por lo que realice estudios de medicina tradicional china, reiki,  terapia craneo-sacral, liberación someto emocional, y otras técnicas  que me pudieran ayudar a solucionar los problemas de mis pacientes.
Cada vez aprendiendo mas como tratar el cuerpo, como aliviar a las personas de problemas físicos, que los aquejaban desde hacia tiempo y no podían solucionar; comencé a investigar y a informarme mas y mas, y ver que nuestro cuerpo funcionaba como un ordenador o computadora, que teníamos un hardware – estructura o carcaza (en ingles hardware, significa estructura de un computador), que era representado por piel, músculos, huesos y órganos; pero para que todo eso funcionara necesitaba un software (en ingles software programa o aplicación  en un disco duro o central de almacenamiento) desde donde se daban las ordenes para que ese hardware (estructura o cuerpo), funcionara de forma correcta; pero que sucede cuando en ese software hay un “virus”, llamamos virus a algún conflicto (virtual o real),que impida ejecutar sus funciones de forma correcta; por lo tanto el resultado o la respuesta nunca va a ser lo positiva que deseamos ( tal cual sucede con un ordenador o computadora).
Así fue que seguí investigando, observando, leyendo y profundizando cada día mas para saber que era lo que sucedía, que las cosas no salían como yo deseaba o como “supuestamente” me habían enseñado en la universidad o muchos de mis maestros hasta ese momento, que “haciendo tal o cual, las cosas se tenían que solucionar”, pero esto no sucedía al 100%.

Hasta que por “la influencia del Universo” llega a mis manos un libro escrito por Giorgio Mambretti y Jean Seraphin que  se llama “La medicina patas arriba ( Y si Hamer tuviera razón)”, este libro fue la llave para abrir mi mente aun mas, ya que profundizando en lo que es la Nueva Medicina Germanica del Dr. Ryke Geerd Hamer, medico y científico alemán, comencé a darme cuenta de los errores que comete la medicina y las terapéuticas tradicional, de las cuales el Dr Hamer nos advierte en sus libros y sobre todo de las consecuencias fatales que esto conlleva.
Ya que él estuvo dispuesto a cuestionar todos los dogmas establecidos por la medicina tradicional; que afectaban (sin yo saberlo) a la recuperación y la salud de los pacientes que trataba, con tanto cariño, pero que no se recuperaban de sus problemas, de una forma contundente y determinante; allí fue que comencé a darle la razón al Dr Hamer.

A través del Dr Hamer, descubrí  muchas cosas que afectaban a mis pacientes, afectaban a mi gente mas cercana y me afectaban a mi en especial; eran los llamados dogmas de la medicina y terapéutica  tradicional; donde se declaraba de forma tacita  y firme un propósito, como principio innegable de una ciencia, es un principio o un conjunto de principios establecidos y ejecutados por una autoridad como una verdad absoluta e incuestionable; lo que pasan a ser “dogmas” o leyes decretadas e impuestas a otras personas de forma incuestionable; y de los cuales  llamaron mi atención fueron:

El dogma de las metástasis, enfermedad que se propaga en el cuerpo –
El dogma de las células enloquecidas que se convierten en cáncer – 
El dogma de las metástasis cerebrales o tumores de cáncer cerebral  – 
El dogma de los microbios como agentes patológicos.
Es hora de comenzar a desbaratar estos “dogmas” impuestos, que lo único que están haciendo es beneficiar económicamente a unos pocos y poderosos, y condenar a no tener una vida saludable a millones de personas.

**”Cuando haces algo tienes en contra a todos aquellos que hacen lo mismo, tienes en contra a todos aquellos que hacen exactamente lo contrario y tienes en contra a todos aquellos que no hacen nada”

Hace muchos años, los habitantes de las praderas que se levantaban al amanecer para ir a trabajar a los campos, miraban el cielo, suponiendo que no bubiera niebla, veían ascender y desplazarse paulatinamente por el este una magnifica y enorme bola de fuego. Delante de ellos ningún obstáculo, salvo algún que otro árbol más allá del cual la pista se perdía en el infinito. A medida que pasaban las horas el Sol describía su órbita, y el ocaso señalaba la hora del regreso, la jornada había terminado. Tras la cena un rápido vistazo para ver qué tiempo iba ha hacer al día siguiente: la Luna, los miles de millones de estrellas, cambiaban con el paso de los días. Todo daba vueltas en torno a esta gente en la llana extensión infinita. Luego, un hombre lleno de interrogantes y convencido de poder dar las respuestas, ingeniándoselas con unos trozos de cristal, logro reunirlos en un largo tubo de madera  y dirigirlo hacia la bóveda celeste: su nombre era Galileo Galilei, y desde entonces nada fue ya igual que antes.
Dijo que la tierra no era llana sino redonda, que el Sol no se movía y la tierra daba vueltas a su alrededor. Fue tal el escándalo que se genero entre los sabios contemporáneos  que para evitar su muerte se vio obligado a renegar de todo…! Extraño destino de muchos innovadores!! 

A Hamer puede comparárselo con todo derecho en el campo de la medicina; pese a los muchos atentados sufridos, como buen alemán que es, ha continuado y continúa por su camino sin desfallecer, sabedor de que la comprensión de sus descubrimientos no es más que una simple cuestión de tiempo.
Rike Geer Hamer nace en 1935, en Renania, Alemania; su padre fue un pastor protestante y su madre de origen florentino, excelente mezcla de perseverancia y obstinación teutónicas y de fantasías y corazón italianos o latino.
Se doctoro en Teologia, Fisica y Medicina, especializándose posteriormente en psiquiatria, neurologia y medicina interna, con una tesis sobre los tumores cerebrales. Tras 15 años de practica se caso con una estudiante de medicina, con la que tuvo 4 hijos. Lo que mas le apasionaba en este periodo era la investigación ha cerca de los orígenes de la psicosis, impresionado por la dramática situación  de los internos  en los hospitales psiquiátricos. Por los acontecimientos que la vida le tenia preparado, tuvo que interrumpir sus investigaciones, para regresar 10 años después con un bagaje aun mas rico por la nueva comprensión de las enfermedades derivada de sus investigaciones sobre el cáncer.
El 18 de agosto de 1978, su hijo Dirk, de 19 años, fue herido por el disparo de un fusil mientras dormía en una barca anclada en el puerto de la isla de Cavallo, muy cerca de Córcega.
Después de ciento once días de agonía, Dirk muere en los brazos de su padre; es un trauma terrible.
En las semanas siguientes al Dr Hamer  se le diagnostica un cáncer testicular, pero dada su formación médica, no se atreve a atribuir dicha enfermedad al trauma sufrido, y recibe sin ningún tipo de contemplación el terrible diagnostico por parte del oncólogo: “! Hamer, tiene Usted cáncer: tiene una posibilidad de entre cinco de salir con vida de esta!!”

Enfermo, el Dr Hamer continua trabajando un hospital de Münich, en el departamento de ginecología, donde hay ingresados mas de doscientos pacientes enfermos de cáncer. Dia a día, el Dr. Hamer les va interrogando con mucha delicadeza y paciencia, y descubre que, al igual que él, todos habían  sufrido algún  grave trauma emocional en los meses previos a la aparición del tumor.

Se atreve en ese tiempo a hacer unas declaraciones en la televisión bábara, por lo cual es despedido del hospital; pero el Dr Hamer se lleva consigo un dossier  con doscientas anamnesis y prosigue sus investigaciones en otra clínica de Colonia, donde también hay ingresados pacientes con cáncer  de pulmón. Aquí es donde comprueba que el cáncer de pulmón, no es causado por el tabaco, ya que la mitad de los enfermos no son fumadores, y se da cuenta de que existe la misma relación  de causa/efecto entre el trauma emocional y el desencadenante de las enfermedades ya observadas en Münich, solo que el trauma no es el mismo tipo del observado en ginecología.

En el otoño de 1981, el Dr Hamer presenta en la Facultad de Medicina de Tubinga, donde realizará sus estudios y se doctorara, una tesis  basada en las investigaciones realizadas en doscientos expedientes clínicos y la descripción detallada de sesenta casos, refrendados por los medicos responsables de las distintas secciones que habían verificado su tesis.

Uno de sus ex profesores le dice en forma de broma: “Hamer, es demasiado bonito para ser cierto,pero si nunca lo es, no es posible que hayas sido tú el que lo haya descubierto. Bromas aparte, tenemos que verificarlo de inmediato, aquí precisamente en mi sección”.

Pero la Facultad rechazó sin ninguna justificación la verificación y en mayo de 1982 todos los expedientes había desaparecido: según los ciento cincuenta médicos de la Facultad de Tubinga, los descubrimientos del Dr Hamer no eran reproducibles, por lo tanto no podían considerarse científicos.

A partir de ese momento se inicia lo que podemos llamar el calvario del Dr Hamer, que culminará en 1986 con su expulsión del cuerpo medico con la alegación de que: “Se niega a rechazar la ley de hierro y a convertirse a la medicina clásica”(El Dr Hamer, había llamado a la ley de causa/efecto descubierta por él “ley de hierro del cáncer”); sentencia que fue ratificada por el Tribunal Federal, por “sospecha de demencia”.
Habra que esperar al 19 de Diciembre de 1989 para ver finalmente reconocido sus descubrimientos en un protocolo firmado por el profesor J. Birmayer, doctor en Química y Medicina, titular de la cátedra universitaria de oncología de la Universidad de Viena-Austria. Sin embargo, ello no será suficiente para detener el boicot mediatico y sistemático  por parte del mundo de la medicina oficial o clásica, ni para reintegrarlo al cuerpo medico, a pesar de sus continuas solicitudes de rehabilitación.
Es evidente que el Dr Hamer, es una persona que resulta demasiado incomoda, que son demasiado los intereses en juego a nivel económico, ideológicos y de poder. En 1997 se llegara al punto de encarcelarlo con la excusa de haber hecho unas sugerencias a un enfermo pese a la prohibición de ejercer la medicina.

Mas de un año de cárcel de la cual el Dr Hamer sale con su moral aun mas robustecida, hasta el punto de que los días 8 y 9 de Setiembre la Universidad de Trnave, en Eslovaquia, confirma oficialmente la exitosa verificación de la Nueva Medicina.

La medicina alternativa o no traumatica se limita con frecuencia a recurrir a soluciones terapéuticas  sobre las mismas bases que la medicina moderna: la enfermedad es algo feo, malo,insensato y es un peligro. Y la única solución consiste en eliminarla, ya sea de un modo suave o violento.

En cambio, los descubrimientos del Dr Hamer abren un mundo totalmente contrario: la enfermedad es la respuesta  apropiada del cerebro a un trauma externo, y forma parte de un programa de supervivencia de la especie.

Una vez resuelto el trauma o conflicto, el cerebro invierte el orden y el individuo pasa a la fase de reparación.
Descubrir el sentido de las enfermedades es lo mas apasionante y fructífero que puede imaginarse… NO se trata en creer a ciegas, sino de descorrer un velo sobre cómo funciona el ser humano.
Los descubrimientos del Dr Hamer, se configuran en cinco leyes fundamentales, que examinaremos a continuación; para descubrir esta leyes el Dr Hamer se basó:

-En su experiencia directa de enfermo de cancer.
-En la observación de mas de veinte mil casos de patologías distintas (desde las verrugas al SIDA, desde la psicosis a la leucemia, pasando por la esclerosis en placa y la diabetes) buscando cada vez el denominador común, el trauma causal  inesperado,vivido en soledad.
-En el estudio de la primera célula destinada a convertirse en un individuo complejo.

Para que una hipótesis se convierta en una ley científica debe ser  siempre reproducible, ya que de lo contrario no pasa de hipótesis.
La cinco leyes del Dr Hamer o de la Nueva Medicina, aparte de ser verificadas por el mismo, han sido verificadas por otros médicos  y terapeutas de media Europa, en miles y miles de pacientes, y siempre se han revelado exactas y reproducibles, y por tanto con un alto contenido científico.

**Extracto sacado del libro”La medicina patas arriba (Y si Hamer tuviera razón)”
Lic. Ciro Espíndola
Licenciado en Kinesiologia y Fisioterapia
Especialista en Bioneuroemocion® y Decodificacion Emocional Consciente®

 

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