LAS CUATRO LEYES DE LA ESPIRITUALIDAD Sabes cuales son y como aplicarlas en tu vida?

Si en determinados momentos de nuestra vida, podemos, detenernos, observar y comprender este texto, aplicarlo en nuestras vidas, tal ves, veríamos y sentiríamos que la vida es así; perfecta, con cada cosa que recibimos a diario, sabiendo apreciar esto, agradeciendo por todo lo que tenemos y somos, nuestra vida puede llegar a ser lo que deseamos realmente.

Hay momentos en los cuales te sientes perdido, desanimado o desorientado en los abismos del inconsciente, pero ese momento tan especial, aunque parezca paradójico, es el momento del encuentro. Como dijo Anthony de Melo en “Redescubrir la vida”.

Es el encuentro contigo mismo, tus miedos, tus miserias, tu alma, tu ser. Algo que tiene mucho que ver con la espiritualidad y la felicidad.

La espiritualidad nada tiene que ver con lo material o lo terrenal, va mucho mas allá de todo eso. No es una religión, ni una doctrina, la espiritualidad es cuidar, mimar y descubrir nuestro interior, permitir que nuestro corazón salte los obstáculos que crea nuestra mente y cultivar nuestros valores con humildad. La espiritualidad, la tenemos que a prender a aplicar de forma individual, muy personal, tal ves en algunos momentos hasta podemos decir  de forma “ermitaña” (Persona que vive sola en un lugar deshabitado, especialmente para dedicar su vida a la oración y la reflexion); para después un día, brindarla a los demas, pues no podemos dar lo que no tenemos.

En la India se enseñan “Las cuatro leyes de la espiritualidad”, se dice, que si este escrito llega a nuestras vidas, es porque estamos preparados para entender y comprender algo; pues ningún copo de nieve cae en el lugar equivocado, ni en el momento errado.

Una vez que empiezas a analizar lo que ha pasado en tu vida desde esta perspectiva, la actitud frente a muchas circunstancias y situaciones (que debemos seguir enfrentando a lo largo de nuestro camino),será muy diferente a la que veníamos aplicando.

Aplicar esta nueva perspectiva, desde nuestro corazón es lo que nos permite, comenzar a ver y sentir, todo lo que equivocadamente, pretendíamos  mirar y oír desde la mente.

Para poder comprender aun mas todo esto, es necesario saber que en la mente habita el ego y en el corazón el amor, la humildad y el sentido común, que no es el mas común de los sentidos y vivimos confundiéndolo.

“La persona que llega a nuestra vida, es la persona correcta”

Es la primera ley.

Es decir, nadie llega a nuestras vidas por casualidad, todas las personas que nos rodean, que interactúan con nosotros, están allí por y para algo, para hacernos aprender y avanzar en cada situación.

Cada persona en la vida es un maestro. Y claro está, en algunos casos somos alumnos y en otros somos maestros de otros. Siempre a lo que resistimos persiste en nuestra vida, así pues, la vida nos seguirá poniendo personas de quienes no soportamos algo, para aprender, hasta que no lo aprendamos no nos graduaremos en ese aspecto. O bien, se nos presentan en nuestro camino, personas que se convierten en una lámpara de luz para iluminar nuestro camino, nos guían hacia donde debemos ir, y no por donde nosotros creíamos o pensábamos que debíamos transcurrir.

Toma en cuenta, lo que te molesta de alguien, es lo que tal ves debas trabajar en tu vida y siempre suma lo bueno de cada persona, que lo tiene.

De todos aprendemos, debemos identificar lo que los demás aportan a nuestro camino y crecimiento. Recuerda, si recibes piedras, paga con flores. Muchas veces tal ves a esto, lo veas muy difícil, ser bueno con quienes son grandes maestros y nos irritan o sacan de las casillas, pero es posible.

Al final, con el tiempo, agradecerás el aprendizaje a esas personas que creíste te hacían la vida imposible, tanto como a quienes se dedicaron a apoyarte. Todo en esta vida suma. Así que empieza de una vez por todas a ver el lado bueno de todo. SIEMPRE existe, ¡descúbrelo!

“Lo que sucede en este preciso instante, es la única cosa que podía haber sucedido”

La segunda ley.

Nada, pero nada, absolutamente de lo que nos sucede en nuestras vidas podría haber sido de otra manera.

Ni siquiera el detalle más insignificante. No existe tal cosa como: “Si hubiera hecho tal cosa… hubiera sucedido tal otra…”. No, lo que sucedió fue lo único que tenia que suceder, y tuvo que ser así, para que aprendiéramos esa lección y siguiéramos adelante.

Todas y cada una de las situaciones que nos suceden en nuestras vidas son perfectas, aunque nuestra mente y nuestro EGO se resistan y no quieran aceptarlo.

La mayoría de las veces en muchas ocasiones, los seres humanos decimos, “si hubiera hecho tal cosa o tal otra…”, eso no existe, cuando tomamos un camino, debemos saber que nos lleva directo a donde deseamos y tenemos que ir, o mas claro aun, nos esta llevando a aprender algo que nos falta para poder lograr la meta final, ese deseo anhelado.

Debemos aprender a no amargarnos ni arrepentirnos de lo que hicimos, saber que solo tenemos una vida, lo hecho, hecho está.

Y así, gracias a lo vivido aprendido, está en nosotros no tropezarnos dos o tres veces con la misma piedra y tomar el camino correcto.

Cuando algo no sale como planeamos o visualizamos, simplemente debemos agradecer; porque es el aprendizaje necesario y preguntarnos “Qué quiere enseñarme esta situación?”, en vez de por qué y lamentarnos.

Darnos cuenta que lo sucedido fue perfecto. No hay otra opción.

No puedes hacer una maratón si no has caminado antes, no puedes caminar sino has gateado, y no puedes hacer nada de lo anterior, si no despiertas y te das cuenta que estas vivo, solo eso es lo que vale.

“En cualquier momento que comiences, es el momento preciso para comenzar a realizarlo”

La tercera ley.

Todo comienza en el momento indicado, ni antes, ni después. Cuando estamos preparados para que algo nuevo suceda y comience en nuestras vidas, es allí cuando tiene que comenzar.

Todo lo vivido anteriormente nos fortaleció, nos preparo para este momento, tal ves el Universo, Dios, la energía, la vida nos sorprende con algo aun tremendamente mejor.

Lo que nos sucede en la vida es lo que nosotros atraemos, seamos consciente o no, si algo todavía no se manifiesta, es porque aun tenemos que aprender.

En la vida nada “debería ser”, ni “debió haber sido”; simplemente sucedido  cuando tenia que ser.

La vida siempre, nos da lo que esperábamos y aun mas, pero debemos tener la actitud y la humildad de saber que todo, es en el momento que debe ser, no cuando nosotros creemos que debe ocurrir.

Mientras este momento llega, disfruta lo que tienes, porque sino en el camino, te frustras de pensar en lo que deseas y no tienes y dejas de agradecer lo que sí tienes y estas viviendo.

“Cuando algo se termina en nuestras vida, se termina”

La cuarta ley.

Si algo terminó en nuestras vidas, es para nuestra evolución, por lo tanto es mejor dejarlo ir, seguir adelante y avanzar enriquecidos con esa experiencia.

Así de simple, no podemos permanecer en lo que “fue” o “hubiese sido”. Para que complicarse y caer en procesos de tristeza o depresión, por lo que ya no es.

El fin de un proceso, es el inicio de otro, saber ver esto es primordial. No podemos andar mirando para atrás, pues si hacemos esto, nos perderemos las nuevas oportunidades que están en frente de nuestras vidas. Céntrate en lo qué deseas y desde donde estás, con lo que has aprendido, crece.

Como dicen, si la vida te da limones haz limonada y con ella fiesta y carnaval.

Enfócate en el AQUÍ Y AHORA, continua. Si es necesario darte un periodo de luto por algo que acabo, permítetelo, pero que no te desgaste por semanas, meses o años, que no te genere un freno en tu vida, recuerda, es la única vida que tienes y lo que sucedió, sucedió y así es, no lo puedes cambiar, por mas que te duela o quieras.

Recuerda que toda idea tiene un propósito, y ese propósito es siempre el resultado natural de lo que es. No te detengas cuando tienes el proyecto, mas recuerda, NO es tu mente la que materializa el proyecto, es la unión de las fuerzas de tu interior con la resistencia que el Universo o Dios te proveen cada día, no puedes hacer nada, todo esta preparado para que suceda como tiene que suceder, solo tienes que saber estar en calma, metido en ti y todo sucederá de una forma tal, que lo que creías imposible, sucederá, por tu convicción y seguridad en ti mismo.

No le des poder al ego (lo externo), el siempre ataca en defensa de la separación, si vives y realizas todo sin miedo, el ego se debilitará, y permitirá que todo en tu vida se manifieste como de tu interior surge. Para alcanzar los logros; aquieta la mente y permite al corazón expresar todo lo que siente. Cuando comprendes que aquietar la mente no es solo aquietar lo que dices o lo que escribes, si no, que es entrar en el silencio del espíritu en un dialogo con el corazón,  es allí donde puedes percibir el dialogo interno que se genera contigo mismo, pero no desde la mente, es la conexión o comunicación de las células con las células, los órganos con otros órganos, el cuerpo con el espíritu; comprende esto, aquietar la mente no es aquietar lo que dices, es activar la coherencia de lo que sientes y lo que haces.

Comienza a aplicarlo, y tal ves, comiences a sentirte FELIZ, pudiendo comprenderte aun mas y comprender a los demás, sin juicios.

Anímate, solo es necesario comenzar.

Ciro 11/02/18

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