“Los Miedos, como influyen en nuestra salud”

                                          “Tus miedos terminan cuando tu mente se da cuenta de que es ella la que los crea”

Alejandro Jodorowsky

El miedo es una emoción con la cual nacemos y nos permite sobrevivir, se transforma en una sensación de temor o aprensión, en nuestra mente, frente a una situación que identificamos como peligrosa, siendo ésta real o imaginaria.

El miedo produce reacciones fisiológicas, alterando nuestro organismo en mayor o menor medida; el aumento del ritmo cardíaco, aumento de la sudoración, nos ponemos confusos, la respiración se acelera, nuestro cuerpo se pone tenso y muchas reacciones más.

Pero cuando nos encontramos en una situación de peligro, real, toda la atención de nuestro cuerpo se centra en nuestras extremidades, principalmente las inferiores; la sangre fluye hacia las piernas, la musculatura se tensa, preparándonos para “huir”.

Cuando la situación es real y el peligro es evidente, ésta es una reacción del cuerpo que nos va a permitir salvar nuestra vida, escapar del depredador y conseguir lo que nuestra biología tiene como principal objetivo: “sobrevivir”.

Qué sucede cuando tenemos miedo a situaciones imaginarias? Qué pasa cuando permanentemente estamos con nuestra mente imaginando lo peor? Qué sucede cuando continuamente asistimos a situaciones negativas que provocan un temor infundado en nosotros?

Si esto sucede, nuestro cuerpo presenta un estado permanente de “estrés”, nuestra biología activa químicos, para ayudarnos a huir de una manera constante (alterando nuestras funciones), y al no producirse esa huida, para sentirnos a salvo, terminamos manifestando ese miedo permanente a través de alguna afección física llamada: “enfermedad”.

Los principales miedos que nos afectan son: Miedo a morir, miedo a las enfermedades, miedo a la pobreza, miedo a perder a un ser querido, a la soledad, miedo a la vejez, miedo al rechazo, a la crítica o a no ser reconocido, etc.

Estos miedos llegan a volverse tan reales en nuestra mente y frente a nuestros ojos, que todo nuestro cuerpo reacciona ante ellos, en particular los riñones; que son los órganos “del miedo” o “supervivencia” y son los primeros se ven afectados.

Tenemos que tener en cuenta que aquí, se presenta una acción muy importante y es la proyección de algo; “si yo le tengo miedo a algo, ese algo vendrá”; por ejemplo tenerle miedo a la enfermedad, atraerá la enfermedad, tenerle miedo a la soledad, me mantendrá siempre solo, tenerle miedo a la falta de dinero, me mantendrá siempre en la carencia, etc.

Si uno tiene miedo a enfermarse, a estar solo o no tener dinero, la solución biológica para esto será, enfermarnos, vivir en soledad o vivir en la carencia.

De esta manera ya no estaremos preocupados porque estas “situaciones aparezcan”, ya están aquí, presente en nuestra vida, por lo tanto “el miedo desaparece”. El cuerpo “nos soluciona” el conflicto del “miedo” generándonos un nuevo conflicto, al cual vamos a dirigir nuestra mente, una “enfermedad” y así con todos los miedos que vivimos en nuestra vida.

El miedo a la carencia económica, a morir ahogado, al agua y todo lo que tenga que ver con líquidos o liquidez (dinero) se refleja en riñones. El miedo, a nivel de pánico, nos habla de miedos “por delante y por detrás” (por lo que fue o por lo que será), puede llegar a provocar estados de esquizofrenia (depresión o ansiedad).

Un miedo constante al futuro afectará nuestra tiroides y bronquios.

Miedo, sumado a un sentimiento de desvalorización, se reflejará en músculos, tendones y ligamentos.

El miedo a desvalorización específicamente en el clan familiar, impactará en la circulación sanguínea, vasos, médula ósea y bazo (órgano localizado al lado del estómago y permite la producción de sangre).

Miedo a perder o pérdida, se verán afectados los testículos u ovarios.

El miedo sumado a la desvalorización y tener conflicto con la autoridad, afectarán la envolturas de los nervios. Y las articulaciones de las extremidades inferiores.

Estos conflictos físicos y emocionales, pueden ser el resultado de vivir con miedo.

Hacerse consciente de que vivimos en un mundo basado en el miedo, quien es generado por las creencias y los apegos; como la culpa, la posesión y el control de las cosas; nos hace personas muy débiles a la hora de tomar consciencia; de que nada está afuera y todo está dentro nuestro.

Ver que el miedo es sólo el producto de las manipulaciones del ego, para poder controlar nuestras vidas y seguir sumidos en el dolor, la rabia, la tristeza y la falta de confianza en nosotros mismos; es lo más difícil de comprender.

Vivir en el miedo solo nos debilita y nos hace más vulnerables a no lograr todo lo que anhelamos en nuestras vidas, pero que seguimos alimentando a causa de ser parte de un mundo dual, donde todo está regido por el control y la sumisión a las creencias y los apegos de las personas y las cosas.

Salir de esa espiral, es lo que nos permite comenzar a vivir, sentir, disfrutar y sanar; de una forma que muchos pueden llamar milagrosa; pero no tiene nada de milagroso, vivir con confianza y seguridad, es la condición natural del ser humano, que fue alterada por el mismo, como forma de control y poder, y que permanecen así, instaladas en nuestro inconsciente, hasta decidir dejar de vivir sometidos mentalmente.

Por eso, con la ayuda de un coach emocional puedes tomar consciencia de ello y decidir sustituir el miedo, por la confianza, la seguridad, el respeto hacia ti mismo y el no control de nada ni nadie.

Tu vida comenzará a ser completamente diferente, cuando puedas ver con claridad que, “vivir con miedos te frena, vivir sin miedos te libera”.

“El miedo es una muralla que separa lo que eres, de lo que podrías llegar a ser”

David Fischman.

Cuáles son tus miedos? Qué esperas para soltar? Date la posibilidad que te ayuden en la comprensión y control de tu vida.

Ciro Espíndola   PT/MLDT/CST

Especialista en Bioneuroemoción®

Acompañante en Bio-Consciencia Emocional®

(Artículo cedido por Ciro Espíndola a Escuela Internacional de Coaching Humanista)

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